Marian contemplando el atardecer junto al mar

Sobre mí

De pequeña quería ser «orejóloga». No sé si esa palabra existe en ningún diccionario, pero para mí tenía todo el sentido: quería quitarle a mi madre el dolor de oído. Supongo que ya entonces me gustaba la idea de ayudar a quien tenía cerca.

No me planteé estudiar Psicología hasta COU. Un día vino a darnos una charla la orientadora del instituto —a la que, por cierto, no conocía de nada— y algo de lo que contó despertó mi curiosidad. Fue la semilla, aunque entonces no lo supiera.

Estudié Psicología y después hice un máster especializado en psicología clínica. Pero cuando llegó el momento de plantearme el PIR, no me veía preparada: me daba miedo no saber ayudar a las personas. Ese miedo me llevó, sin planearlo, a trabajar un año en un call center, donde conocí a un grupo de futuras maestras que estaban opositando. Me puse a estudiar con ellas —en mi caso, la especialidad de Orientación Educativa. Llegué a esta profesión por casualidad, pero en cuanto entré, me enamoré de ella. Y aquel miedo que tanto me frenaba, no saber ayudar, se ha convertido con los años en una de mis mayores fortalezas.

Estuve 14 años en secundaria, hasta que me dieron la definitiva en infantil y primaria donde llevo 3 años. Me gusta el olor a colegio. Me apasiona ver cada día al alumnado, poder ayudar a las familias, a los equipos docentes, a maestras y maestros, pero sobre todo a ellos y ellas. He formado parte de un tribunal de oposición, una experiencia que también forma parte de lo que ahora comparto en Cultivar Caminos.

Con los años he aprendido que siempre hay un camino, y que lo importante es sembrar esa idea en el alumnado. Puede que en ese momento no lo vean, pero con el tiempo... lo verán. Porque siempre, siempre hay una posibilidad.

Me gusta seguir aprendiendo y estar al día en todo lo relacionado con la educación: creo que tenemos mucho trabajo por delante y muchos cambios que hacer en nuestro sistema educativo. Por eso me gustaría acompañar a otras personas que se dedican a enseñar y a educar, para que entre todas podamos darle a nuestra infancia lo mejor que tenemos.